IDEAS PRINCIPALES
Tabla de contenidos
LA PROTECCIÓN DE LA INFANCIA Y LA FUNCIÓN DOCENTE
Proteger a la infancia consiste en garantizar los derechos de los niños y niñas, que se satisfagan sus necesidades básicas y se promueva su integración en los grupos naturales de convivencia, en unas condiciones que posibiliten su participación en la vida familiar, social y cultural, así como su desarrollo como individuos. En este sentido, el sistema de protección a la infancia va desde los padres y los ciudadanos en general, hasta las diversas instituciones con competencia en materia de protección.
El trabajo en red puede ayudar a que las relaciones entre los profesionales que atienden a los alumnos no se limiten a aplicar un sistema de derivaciones, preferentemente a través de las familias, sino que se establezcan, de forma sistemática, fórmulas de intercambio de información fluida y de cooperación que faciliten una atención coordinada, simultánea y continuada, con el fin de optimizar recursos y ganar en eficacia y eficiencia (Defensor del Menor de Andalucía, 2016, p.184).
Para los educadores el enfoque de protección implica desarrollar tareas muy diferentes a la enseñanza pero contenidas en el rol docente como movilizar recursos comunitarios, colaborar con otras instituciones de forma coordinada, realizar formación permanente o elaborar procedimientos de actuación y planes preventivos.
Las intervenciones sobre situaciones de desprotección tienen diferentes fases: detección, notificación, evaluación e intervención. La participación de los docentes en las intervenciones orientadas a la protección de la infancia es diferente en función de la etapa en el que se encuentre cada intervención y generalmente su participación se centra en las fases de detección y notificación. Aunque su participación no es protagónica es imprescindible.
EL NIÑO: FACTORES DE PROTECCIÓN QUE NECESITA DESARROLLAR.
El niño necesita desarrollar sus factores de protección, para ello el
padre, madre o tutor que este bajo su responsabilidad debe tener en
cuenta tanto los internos como los externos, de modo que pueda orientar
al infante hacia un crecimiento saludable.
Se pueden determinar una serie
Los siguientes se describen como factores de protección interna en
niños:
-
Autoconciencia:
El niño puede evaluarse bien y sabe lo que puede hacer y quién es.
Procesa la información y los requisitos para que no tenga que sentirse
desamparado.
-
Habilidades para resolver problema Los niños tienen ideas y experiencias sobre cómo resolver los problemas
que surgen. Pueden desarrollar una estrategia, tanto mental como con sus
ideas, de lo que pueden hacer para salir de una situación difícil.
-
Autoeficacia:
El niño ha tenido la experiencia de que no está expuesto a una
circunstancia difícil, pero sigue siendo capaz de actuar y puede
influir en la situación. La experiencia ha demostrado que no se está
indefenso y es optimista que se puedan abordar bien las nuevas
condiciones.
-
La autorregulación (autocontrol): El niño puede controlar sus sentimientos y por lo mismo puede
calmarse en situaciones difíciles.
-
Habilidades sociales: El niño conoce a las personas que lo enfrentan y a las que puede
pedir ayuda para que no se sienta solo. En caso de conflicto, se
esfuerza por encontrar un compromiso y seguir siendo socialmente
aceptable.
-
Lidiar con el estrés:
Incluso si es realmente agotador y el niño se siente muy estresado,
trata de encontrar una manera y no se rinde. Su visión optimista de
la vida lo ayuda a hacer esto.
Los factores de protección externa en el entorno del niño son:
-
Asegurar experiencias de vínculo con al menos un cuidador: Los
niños que pueden confiar en una persona de su entorno inmediato de
forma segura y estable, suelen crear una relación de confianza con
ellos que les permite sentirse elevados y protegidos cuando ocurren
eventos estresantes. Esta persona brinda apoyo y orientación, pero
también permite que se apliquen los propios deseos e ideas del
niño.
-
Buenas habilidades de afrontamiento de los padres en situaciones
difíciles: Si los padres tienen una actitud positiva ante la vida y entienden
los tiempos de crisis como tareas que pueden enfrentar, le transmiten
al niño que pueden sentirse seguros y que se ocuparán de ellos
juntos.
- Un clima de educación apreciativo y atento en el hogar de los padres y / o en las instituciones educativas (jardín de niños, escuela): un estilo de educación autorizado de los padres (confiar un poco en el niño, brindarle ayuda cuando la tarea es grande) ha demostrado ser particularmente propicio para la resiliencia. Los niños de familias cuya capacidad educativa fluctúa pueden encontrar "un segundo hogar" en el jardín de niños / escuela y experimentar estas vivencias como útiles y de apoyo para el desarrollo.
- Afiliación social, responsabilidad y requisitos de desempeño individualmente apropiados: Los niños se sienten autosuficientes y fuertes cuando pueden sentir que pertenecen a un grupo (familia, otros niños) y están involucrados en tareas que son responsabilidad de la comunidad. Esta experiencia fortalece sus factores individuales de protección interna.
No siempre se puede lidiar con eventos difíciles y estresantes.
Por ello es importante apoyar a los niños en sus experiencias para que
tengan la sensación de que pueden hacerlo y que sus factores de riesgo y
protección están en equilibrio
FACTORES DE RIESGO PARA EL DESARROLLO PSICOMOTOR EN LACTANTES NACIDOS EN ÓPTIMAS CONDICIONES BIOLÓGICAS.
Los estudios recientes del desarrollo infantil enfatizan la
importancia de examinar el contexto en que éste ocurre, en especial el
efecto de la presencia simultánea de múltiples factores de riesgo,
tanto biológicos como ambientales. Más aún, la acción coincidente de
estos factores debe ser analizada en presencia de factores protectores
capaces de atenuar sus consecuencias potencialmente adversas.
Este estudio muestra que el desarrollo psicomotor de niños
biológicamente indemnes se ve afectado por factores adversos durante
el primer año. Tal efecto es menor que el descrito en niños
biológicamente vulnerables, pero es suficiente para generar
desventajas psicosociales capaces de perturbar el desarrollo
El hecho que los niños evaluados en este estudio sean altamente
resilientes desde un punto de vista biológico permite dimensionar el
impacto de variables socioambientales sobre el desarrollo infantil.
Resulta llamativo que, a pesar de un desarrollo prenatal normal, los
niños comienzan a deteriorar su crecimiento ya desde el primer año de
vida. Este hecho, reportado anteriormente en la población chilena,
muestra el efecto progresivo de variables socioeconómicas, ya que el
déficit de crecimiento lineal (<1DS) aumenta durante la niñez,
alcanzando a 22% en el nivel socioeconómico medio y bajo
El estudio confirma, una vez más, que los niños de poblaciones
desventajadas están expuestos a múltiples factores de riesgo
simultáneos. Un alto porcentaje de niños registró la presencia de 5 o
más factores de riesgo (43,1%). A pesar de las condiciones adversas,
el puntaje promedio de desarrollo mental no muestra deterioro,
observándose apenas 5,9% de niños que alcanzan rendimientos inferiores
a una desviación estándar bajo el promedio. Postulamos que el buen
rendimiento en habilidades mentales correspondería al efecto protector
de un desarrollo prenatal adecuado y de condiciones neonatales
altamente favorables. En cambio, 17,1% de los niños muestra un puntaje
de desarrollo motor menor que una desviación estándar bajo el
promedio. Aparentemente, los niños en estudio serían menos resilientes
al efecto adverso del ambiente sobre el desarrollo motor, pero
alternativamente también podría plantearse interrogantes acerca de
diferencias culturales en pautas de crianza.
Otro resultado concordante con la literatura es el efecto adverso de
factores de riesgo sobre el desarrollo infantil, dependiendo del
número de ellos presentes en forma simultánea. El puntaje promedio en
habilidades mentales de niños menos expuestos (hasta tres factores de
riesgo) es 4,2 puntos más alto que en los niños más expuestos (siete o
más factores). En las habilidades motoras el efecto es más marcado,
elevándose esta diferencia a 8,1 puntos. El desarrollo motor parece
además más sensible que el desarrollo mental a los factores de riesgo
en etapas tempranas. Sería necesario estudiar si este efecto se
mantiene en edades posteriores, o si más adelante las habilidades
cognitivas se hacen también más vulnerables a las deficiencias del
medio ambiente.
FACTORES DE RIESGO
-
Factores individuales:
Los factores de riesgo individuales se refieren a rasgos
personales que pueden generar dificultades en la relación con
el entorno, como por ejemplo una baja capacidad de resolución
de conflictos, actitudes y valores favorables hacia conductas
de riesgo, trastornos de aprendizaje, entre otros.
-
Factores familiares:
Las características familiares, como por ejemplo, la baja
cohesión familiar, padres con enfermedad mental, presencia de
estilos parentales coercitivos, ambivalentes o permisivos,
entre otros, han sido considerados como factores de riesgo
asociados a diversas problemáticas. También se ha vinculado la
pobreza familiar como un estresor que tiene un importante
impacto sobre el desarrollo de niños y jóvenes.
-
Factores ligados al grupo de pares:
Se considera que el ser rechazado por los pares, el pertenecer
a un grupo con una actitud favorable hacia comportamientos de
riesgo, como por ejemplo, el consumo abusivo de drogas son
eventos que aumentan la probabilidad que niños y jóvenes
manifiesten comportamientos problemáticos.
-
Factores escolares:
La escuela también es una de las instituciones más relevantes
en el desarrollo de niños y jóvenes, en la que estos pasan
gran parte de su tiempo .Por ejemplo el que profesores den un
bajo apoyo, el sentimiento de alienación, o tener compañeros
violentos, pueden tener efectos importantes sobre los
estudiantes.
-
Factores social comunitarios:
Las organizaciones de nivel mayor como las comunidades también
influyen en forma importante sobre la vida de niños y jóvenes
por medio del nivel de apoyo que les den y el nivel de
inclusión o exclusión de actividades comunitarias, entre
otros.
-
Factores socioculturales: Finalmente, los estereotipos
que se manejan a nivel cultural como por ejemplo “los jóvenes
pobres son delincuentes”. Estos conceptos son manejados por
personas e instituciones determinando su actitud hacia los
jóvenes, que pueden abrir o cerrarles oportunidades.
10 principios para la protección y desarrollo de niños y niñas con discapacidad
Niñas, niños y adolescentes con discapacidad deben ser
siempre bien tratados, de la misma manera que los demás niños,
niñas y adolescentes, protegiéndolos de toda forma de
violencia y abuso. Un buen trato producirá efectos
positivos en su desarrollo físico, mental y social.
- Exitoso como soy y soy una persona, Merezco respeto y que mi diversidad sea valorada, tengo la misma dignidad y derechos humanos que tú y todos los demás.
-
Me gusta que seas amable, me quieras y juegues conmigo
- A ti te gustaría que te quieran y te traten de igual manera.
- Ten mis mejores intereses en el corazón y disfruta de la vida conmigo.
-
Me gusta que me cuides, me protejas y me enseñes a protegerme
- También estaré allí para ti a mi manera.
-
Quiero que me aceptes tal como soy, me ayudes a desarrollar mis
habilidades y talentos y me brindes una educacion de buena
calidad.
- Me alegro cuando ves mis fortalezas y me ayudas a relacionarme con los demás.
-
Me gusta que me escuches, me expliques lo que esta pasando y
consideres mi opinión.
- Esto me da seguridad y me ayuda a aprender y desarrollarme.
-
Me gusta que me creas en mi y me ayudes a crecer.
- Esto fortalece mi autoestima, mi capacidad y mi autonomía.
-
Me gusta que me entiendas, me apoyes y me tranquilices cuando
siento tristeza, enojo o frustración.
- A menudo es en estos momentos cuando más te necesito.
-
Me gusta cuando me incluyes.
- Quiero vivir en un ambiente amistoso, pacífico e inclusivo, y que respetes y respaldes como me comunico mejor.
-
Quiero que me respetes y me protejas de todas las formas de
violencia en todas partes y en cualquier circunstancia.
- Al igual que cualquier otra persona, mi cuerpo, mi alma y mi mente merecen protección.
-
Me importa que me creas.
- Necesito que me crean al igual que tú lo necesitas.
Factores de riesgo psicosociales en niños, niñas y adolescentes
Se enfatiza sobre la necesidad de comprender que la comunidad
escolar es parte de los factores contextuales más importantes
para el desarrollo de habilidades y resiliencia en niños, niñas
y adolescentes. En ese sentido, se advierte lo importante que es
transmitir una percepción realista, pero con altas expectativas
sobre los y las estudiantes a fin de impactar positivamente en
la propia construcción identitaria de estos sujetos.
Con el objetivo de profundizar en esta lógica de análisis les
proponemos tomar en cuenta los siguientes puntos:
-
El desarrollo de los individuos no se da en forma aislada del
contexto.
-
Todos los comportamientos de las personas deben ser
entendidos tomando en cuenta el contexto en que los
manifiestan.
-
En el curso de su existencia, las personas viven y se
relacionan con una compleja red de sistemas sociales (o
factores contextuales) relacionados, como lo son la escuela,
la familia, los grupos de pares y otras instituciones o
situaciones que influyen, en forma directa o indirecta, en su
desarrollo.
Por tanto, las características de dichos sistemas (la
escuela, la familia, las amistades, etc.) pueden convertirse
tanto en factores protectores como de riesgo. Tomando en
cuenta lo anterior, las familias podrían ser un factor
protector o un factor de riesgo, dependiendo cómo se relaciona
con los y las adolescentes. Pero también: las escuelas pueden ser un factor de protección o de riesgo, según sean
las interacciones que en ellas viven los y las estudiantes.
En la atención primaria, el médico en su trabajo con el
adolescente, debe tener como objetivos principales: lograr
el desarrollo integral máximo de él, contribuir a su
correcta educación y detectar precozmente cualquier
trastorno o enfermedad oculta.1 De ahí que consideremos
importante que tenga un buen manejo sobre los factores
predisponentes de riesgo que pueden estar presentes en esta
etapa de la vida.
El uso tradicional del concepto de riesgo ha sido
esencialmente biomédico y se ha relacionado con la
mortalidad. Esta concepción no resulta muy útil para la
salud del adolescente, cuyos problemas se generan más bien
en el contexto social y afortunadamente no siempre originan
mortalidad.
La idea fundamental de este enfoque es que el riesgo nos
brinda una medida de la necesidad de atención a la salud. El
conocimiento del riesgo o de la probabilidad de que se
presenten futuros problemas de salud permite anticipar una
atención adecuada y oportuna.
Por todo ello creemos muy importante hacer un análisis de
los factores psicosociales de riesgo en la adolescencia;
para esto consideraremos como principales factores de riesgo
psicológicos los siguientes:
Insatisfacción de las necesidades psicológicas básicas. Dentro de ellas podemos destacar la necesidad de autoafirmación, de independencia, de relación íntima personal y la aceptación por parte del grupo.
ADOLESCENCIA Y FACTORES DE RIESGO
La adolescencia es una de las etapas de mayor
vulnerabilidad del ciclo vital del ser humano que implica
una serie de cambios biológicos, psicológicos, conductuales
y sociales que se dan de manera simultánea y vertiginosa que
pueden generar tensión en algunos jóvenes. Durante esta
etapa se desarrollan competencias y habilidades para la
vida, por lo que el adolescente aún no cuenta con todos los
recursos para enfrentar las presiones externas e internas de
su entorno, lo que aumenta la posibilidad de que presente
problemas en su desarrollo; así como de presentar estilos de
vida y conductas de riesgo, algunas propias de la etapa y
muchas de ellas asociadas a problemas de salud física y
emocional con repercusiones en momentos posteriores del
ciclo vital.
Un factor de riesgo puede definirse como un atributo o
característica individual, condición situacional o contexto
ambiental que aumenta la probabilidad de uso o abuso de
drogas, hábitos alimentaros inadecuado, sedentarismo o falta
de actividad física, conductas sexuales de riesgo asociadas
a embarazos prematuros y enfermedades de transmisión sexual
como el VIH/SIDA. Estas prácticas poco saludables de los
adolescentes pueden incrementar la probabilidad de
trastornos de tipo psicofisiológico y de muerte a corto,
mediano y largo plazo.
Para entender mejor que son los factores de riesgo debemos
definir una serie de aspectos nucleares a contemplarse:
·Los factores de riesgo (características individuales o
condiciones ambientales) pueden estar presentes o no en un
caso concreto. Cuando un factor de riesgo está presente es
más probable que la persona incurra en una conducta de
riesgo que cuando no lo está, pero no deja de ser eso, una
probabilidad.
·La presencia de un solo factor de riesgo no es garantía
para que se vaya a dar la conducta de riesgo, y por el
contrario, la ausencia del mismo, no garantiza que la
conducta no se produzca. Lo mismo ocurre con los factores de
protección, ambos aumentan o disminuyen la probabilidad, no
garantizan la aparición o ausencia de la conducta de
riesgo.
FACTORES INDIVIDUALES EN LA ADOLESCENCIA
-
Ausencia de compromiso con actividades recreativas o
deportivas
-
Información inadecuada sobre alcohol y drogas
-
Trabajo o subsistencia en la calle
-
Deficiencia o ausencia de actividades escolares
-
Pre-adolescencia y adolescencia
-
Pertenencia a alguna banda
-
Conductas antisociales previas
-
Baja autoestima y autoaceptación
- Soledad, desesperanza, irritabilidad, depresión y ansiedad
Las características familiares, como por ejemplo, la baja cohesión familiar, padres con enfermedad mental, presencia de estilos parentales coercitivos, ambivalentes o permisivos, entre otros, han sido considerados como factores de riesgo asociados a diversas problemáticas. También se ha vinculado la pobreza familiar como un estresor que tiene un importante impacto sobre el desarrollo de niños y jóvenes.
- Familia desordenada o desintegrada
-
Abuso de alcohol o consumo de otras drogas en la familia
-
Ausencia de comunicación y apoyo en la familia
-
Ausencia de disciplina racional y consistente
-
Violencia o abuso intrafamiliar
-
Convivencia con amigos consumidores
-
Tolerancia escolar hacia el consumo y otras conductas
inadecuadas
-
Disponibilidad de drogas en lugares públicos, escuelas,
en la calle o en el hogar.
FACTORES LIGADOS AL GRUPO DE PARES
Se considera que el ser rechazado por los pares, el pertenecer a un grupo con una actitud favorable hacia comportamientos de riesgo, como por ejemplo, el consumo abusivo de drogas son eventos que aumentan la probabilidad que niños y jóvenes manifiesten comportamientos problemáticos.
FACTORES ESCOLARES
La escuela también es una
de las instituciones más relevantes en el desarrollo
de niños
y jóvenes, en la
que estos pasan gran parte de
su tiempo .Por ejemplo el que profesores den un bajo
apoyo, el sentimiento de
alienación, o tener compañeros violentos, pueden tener efectos importantes sobre
los estudiantes.
FACTORES SOCIAL
Las organizaciones de nivel mayor como las comunidades
también influyen en forma
importante sobre la
vida de
niños y jóvenes por medio del nivel de apoyo que les
den y el nivel de inclusión
o exclusión de actividades
comunitarias, entre otros.
-
Falta de líderes
-
Escasa organización y participación
-
Creencias, normas y valores de la comunidad
favorables hacia el consumo de drogas
-
Fácil disponibilidad y accesibilidad de las
drogas
-
Presión del grupo hacia el consumo
-
Falta de vínculos afectivos en la comunidad
- Carencia de alternativas educativas, laborales, recreativas y culturales
FACTORES SOCIOCULTURALES
Finalmente,
los estereotipos que se manejan a nivel cultural como
por ejemplo
“los jóvenes pobres son delincuentes”. Estos
conceptos son manejados por personas e
instituciones
determinando
su actitud hacia los jóvenes, que pueden abrir o cerrarles oportunidades.
-
Entorno socio económico precario.
-
Bajo nivel cultural.
-
Baja calidad de la enseñanza
-
Alta presencia de contenidos violentos en medios
de comunicación, vídeo juegos
- Justificación social de la violencia como medio para lograr ciertos objetivos
-
Deficiencia o ausencia de actividades escolares
-
Pre-adolescencia y adolescencia
-
Pertenencia a alguna banda
- Conductas antisociales previas
Patrones inadecuados de educación y crianza.
Estos pueden ser:
-
Sobreprotección:
Se puede manifestar de una manera ansiosa (al crear
sentimientos de culpa en el adolescente) o de una manera
autoritaria (al provocar rebeldía y desobediencia).
-
Autoritarismo:
Limita la necesidad de independencia del adolescente y
mutila el libre desarrollo de su personalidad, para
provocar como respuesta en la mayoría de los casos,
rebeldía y enfrentamientos con la figura autoritaria y
pérdida de la comunicación con los padres.
-
Agresión:
Tanto física como verbal, menoscaba la integridad del
adolescente, su autoimagen y dificulta en gran medida la
comunicación familiar.
-
Permisividad:
Esta tendencia educativa propicia la adopción de
conductas inadecuadas en los adolescentes por carencia
de límites claros.
-
Autoridad dividida:
Este tipo de educación no permite claridad en las normas
y reglas de comportamiento, y provoca la desmoralización
de las figuras familiares responsables de su
educación.
- Ambiente frustrante: Cuando el adolescente no encuentra adecuadas manifestaciones de afecto, cuando hay censura inmotivada y frecuente hacia su persona, cuando se reciben constantes amenazas, castigos e intromisiones en su vida privada y cuando se aprecia un desentendimiento y alejamiento de las problemáticas que presenta.
- Sexualidad mal orientada: Cuando por la presencia de prejuicios en relación con los temas sexuales, la comunicación en esta esfera queda restringida y el adolescente busca por otros medios, no siempre los idóneos, sus propias respuestas e informaciones o en muchos casos mantiene grandes lagunas que le acarrean grandes problemas por el desconocimiento, la desinformación y la formación de juicios erróneos en relación con la sexualidad.
En relación con el riesgo social del adolescente
analizaremos algunos factores sociales y ambientales que
pueden conducir a resultados negativos en los jóvenes.
Como principales factores de riesgo social tenemos:
-
Inadecuado ambiente familiar.
Cuando la familia es disfuncional, no cumple sus
funciones básicas y no quedan claros las reglas y roles
familiares se dificulta el libre y sano desarrollo de la
personalidad del adolescente. Es necesario que exista un
soporte familiar abierto, capaz de asimilar los cambios
requeridos para la individualización del
adolescente.6
-
Pertenencia a grupos antisociales.
Este factor tiene como causa fundamental la
satisfacción de la necesidad de autoafirmación y la
necesidad del seguimiento del código grupal. Por lo
general cuando los adolescentes no encuentran una vía
adecuada de autoafirmación tratan de buscarla en este
tipo de grupo donde fácilmente la encuentran, con el
reconocimiento grupal ante la imitación de sus patrones
inadecuados.
-
La promiscuidad.
Es un factor de riesgo social que no sólo puede ser
motivo de embarazos precoces y enfermedades de
transmisión sexual, sino que también propicia una
autovaloración y autoestima negativas que puede deformar
la personalidad del adolescente.
-
Abandono escolar y laboral.
Este hecho provoca que el adolescente se halle
desvinculado de la sociedad, y no encuentre la
posibilidad de una autoafirmación positiva, al disminuir
las posibilidades de comprobar sus destrezas para
enfrentar los problemas y asumir responsabilidades, lo
cual resquebraja su autoestima, la confianza en sí mismo
y en sus posibilidades de desarrollo social.
- Bajo nivel escolar, cultural y económico. Estos son elementos considerados como protectores del desarrollo y la salud y el hecho de presentar un déficit en ellos le impide al adolescente un enfrentamiento adecuado a las situaciones de conflicto.







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